• 25 de enero: Jornada Infancia Misionera


    "Yo soy uno de ellos"
  • ¿Qué es Infancia Misionera?


    Una institución de la Iglesia que promueve la ayuda reciproca entre los niños
  • ¿Qué proyectos subvenciona?


    Proyectos sociales, educativos y pastorales que tienen como únicos destinatarios a los niños
  • ¿Como colaborar?


    Con un donativo para que los misioneros puedan llevar a cabo proyectos de ayuda a la Infancia
  • El Papa a los niños de Infancia Misionera


    " Es la fiesta de los niños que viven con alegría el don de la fe"

CARTA PASTORAL HISPANOAMERICA

CARTA PASTORAL

DÍA DE HISPANOAMÉRICA


Queridos fieles diocesanos:

1. Desde el año 1959 se viene celebrando en las Diócesis españolas esta jornada. Su objetivo es promover y apoyar el compromiso a favor de la evangelización de nuestras Iglesias hermanas en América Latina.
La Conferencia Episcopal Española señaló para ello el primer domingo de marzo que, este año, coincide con el segundo domingo de cuaresma. Lleva como lema: “Evangelizar con la fuerza del Espíritu”.

XII Encuentro Misionero de Jóvenes


El Encuentro Misionero de Jóvenes es el momento privilegiado del año que los jóvenes tienen para compartir sus experiencias misioneras. Con esta finalidad el Consejo de jóvenes de las Obras Misionales Pontificias se encarga cada año de programar y organizar estos encuentros misioneros para jóvenes.

El Encuentro Misionero de Jóvenes 2015 se celebrará en Madrid del 20 al 22 de marzo de 2015.
El lema de esta edición es “¿Dónde está tu hermano?” (Gn 4, 9). El Papa Francisco tanto en algunos textos de la Evangelii Gaudium como en muchas de sus intervenciones se refiere a la pregunta que Dios nos hace a cada uno de nosotros interpelándonos sobre la vida de nuestros hermanos. El Encuentro tiene previsto comenzar con un coloquio con Mons. Carlos Osoro, Arzobispo de Madrid, que estimulará a los participantes a ponerse este interrogante.
Para ilustrar la realidad que viven nuestros hermanos de todo el mundo, Javier Alonso y Pepe Cabanach, hablarán de las experiencias que han vivido en los territorios de misión realizando los vídeos de las campañas del Domund. Ellos mostrarán dónde se les ha presentado con más fuerza la pregunta “¿Dónde está tu hermano?”, para que los participantes al Encuentro también se la planteen. Terminará la mañana con un momento de interiorización y oración guiado por Nico Montero. Ya por la tarde se procurará hacer esta experiencia al vivo con el encuentro con personas enfermas o discapacitadas para descubrir en cada uno de ellos el rostro de Dios.
Al día siguiente se podrán escuchar los testimonios de misioneros que han trabajado con personas excluidas y también de jóvenes que han tenido una experiencia misionera, sin dejar de lado el tiempo para que los participantes intercambien sus propias experiencias sobre la animación misionera con jóvenes. Además se tendrá la presentación del Encuentro Cultural Juvenil de Ávila por parte del Responsable de pastoral Juvenil de la Conferencia Episcopal Española.
El clima de convivencia fraterna con los tiempos libres para compartir, los momentos comunitarios de oración y de celebración y las actividades lúdicas contribuirán a reforzar los lazos de amistad y el compromiso solidario de todos con la misión.

Toda la información en:

Hoy 16 de febrero celebramos a San Onésimo



Onésimo era esclavo de Filemón, personaje importante de Colosa de Frigia, convertido al cristianismo por San Pablo. Cuando huía de la justicia, después de haber robado a su amo, Onésimo entró en contacto con San Pablo, quien se hallaba entonces prisionero en Roma. El Apóstol lo convirtió y bautizó y lo envió a la casa de Filemón con una carta de recomendación. Según parece, Filemón perdonó y puso en libertad a su esclavo arrepentido y lo mandó reunirse de nuevo con San Pablo. Según cuenta San Jerónimo, Onésimo llegó a ser predicador del Evangelio y luego Obispo de Efeso por orden del Apóstol Pablo. Posteriormente, Onésimo fue hecho prisionero y llevado a Roma, donde murió lapidado.


El caso de San Onésimo, por su peculiaridad, puede servir para reflexionar sobre algunas realidades fundamentales del cristianismo. Lo que sabemos de él se debe casi exclusivamente a la carta de San Pablo a Filemón, a quien llama "nuestro querido colaborador" y de quien recuerda con simpatía la "caridad para con los demás" y la "fe en el Señor Jesús". San Pablo escribe palabras llenas de autoridad y de dulzura: "aunque tengo en Cristo plena libertad para ordenarte lo que debes hacer, prefiero pedirte en nombre de la caridad, tal como soy, Pablo, anciano y ahora prisionero por Cristo Jesús".

Era una eficaz "captatio benevolentiae", de ningún modo retórica, porque Pablo se proponía precisamente invitar a Filemón a realizar un acto de gran caridad y de fe. "Te ruego por mi hijo, a quien engendré a la fe en mi prisión, Onésimo, inútil un tiempo para ti, pero ahora bien útil para ti y para mí. Te envío a él, es decir, mis propias entrañas. Yo querría retenerlo a mi lado para que me ayudase en tu lugar en mi prisión por el Evangelio, pero nada he querido hacer sin tu consentimiento, a fin de que me hagas esta buena obra no forzadamente, sino de buen grado. Tal vez por esto se separó de ti, para que lo tuviera para siempre, no ya como esclavo, sino como un hermano amado, ¡que lo es muchísimo para mí!, ¡cuánto más para ti! según la carne y en el Señor".
Onésimo no sólo era un esclavo que había huido, sino también un ladrón, y San Pablo se compromete a pagar esa suma si Filemón lo exigía: "Si en algo te ofendió, o algo te debe, ponlo a mi cuenta; yo, Pablo, lo firmo con mi puño y letra, yo pagaré".


Hay quien sostiene que la liberación de la esclavitud no es mérito del cristianismo, sino que sólo llevó a la práctica las ideas de filósofos como Séneca, burócratas como Plinio el Joven, y emperadores como Adriano. En realidad, ningún "filósofo" llamó "hijo" y "hermano", y además "queridísimo" a un esclavo fugitivo y ladrón. También para Onésimo había muerto y resucitado Cristo... Del resto de su vida no sabemos nada. El Martirologio Romano narra la tradición, según la cual "fue llevado atado a Roma y lapidado por la fe de Cristo" después de haber sido obispo de Efeso.


La Misión en la era de Internet

Nuestra luz no proviene de trucos o efectos especiales, sino de nuestra proximidad misericordiosa hacia quienes encontramos heridos por el camino. No tengamos miedo de ser ciudadanos del ciberespacio.

¿Cómo pensar y repensar la misión en la era de Internet?
Hoy ya no existen distancias físicas, Internet a acercado no sólo a las personas, también a los continentes. Nos guste o no el ciberespacio es una realidad. Incluso el simple uso de la tarjeta de débito en el supermercado o el control clínico genera una enorme cantidad de datos electrónicos que son identificables y vinculados con nuestra persona. El mundo virtual no es sinónimo distorsionado.
Virtual viene del latín virtus, que significa «fuerza» o «virtud». Virtual  es un adjetivo que, en su sentido original, hace referencia a aquello que tiene virtud para producir un efecto, aunque no lo produzca presencialmente. Por eso, aunque la red siga despertando miedos y resistencias en muchos agentes de pastoral, también puede ponerse al servicio de la Misión. 
Un misionero después de cuatro décadas en África dijo: «Desde mi regreso de la misión me siento como un marciano. No entiendo las nuevas tecnologías». Sin embargo y, paradójicamente, tras unos meses algunas personas iniciaron un proceso de acercamiento a la práctica cristiana, porque habían leído su testimonio en las redes sociales.  
Tras leer las palabras de Papa Francisco en su mensaje para la 48 Jornada de las Comunicaciones Sociales (01.06.2014) «Internet es un don de Dios», los misioneros están aprendiendo a considerar la red como una ampliación y amplificación de los horizontes de su experiencia real. Aunque existe el peligro de una «misión light», sin un compromiso real con las personas. Tratan de responder a los desafíos para combinar web y misión, web y pastoral. Por lo que podemos afirmar que estamos experimentando no es sólo una nueva forma de comunicación, sino también de Misión.